ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- La única verdadera estrella que se presentó para rendirle homenaje a Dulce en La Maraka fue la cdmxense Alejandra Ávalos. Sí el concierto en honor a la cantante hubiera sido sin fines de lucro, sin promoción mediática comercializada y sin abrir dos fechas para tal efecto, bastaría decir "gracias a todas por participar", pero al no haberse presentado de tal manera, podemos decir que al público se le vendió un concierto tipo de los que organiza TV Azteca para "La Academia", en vez de un digno homenaje, en donde el peso de la noche recayó en la extraordinaria artista que es Ale Ávalos, ya que en honor a la verdad y con el respectivo respeto, María del Sol, que fue contemporánea a Dulce y Aranza que tiene un enorme talento, no tienen el carácter de estrellas que sí tiene Alejandra Ávalos con una discografía inédita vigente y con más de 21 discos grabados, frente a los 13 de María del Sol cuyo único éxito fue "Un Nuevo Amor", y de Aranza con 12 discos y que pese a la gran presencia y voz de la chihuahuense, su único magno éxito ha sido "Dime" por ser el tema de la telenovela "Mirada de Mujer". Y del resto del elenco mejor ni hablamos. A Alejandra Ávalos la podemos considerar del nivel de Yuri, Emmanuel, Manoella Torres, Pandora o Lupita D'alessio que fueron los ausentes para lograr un excelente homenaje. Y es que Alejandra Ávalos, además de ser una voz número uno en la balada romántica, también en estas últimas décadas se convirtió en un emblema para la música mexicana con Mariachi, y algo más, ella sí compartió escenario con Dulce, en la última etapa y en las últimas presentaciones de su vida. Se agradece cualquier recuerdo a una grande aunque sea con taquilla abierta, pero también es necesario que el pueblo pueda estar presente en el tributo a su estrella, situación que desde luego pasa desapercibida para los burócratas de nuestras secretarías de cultura. imágenes de cortesía