Sin por lo menos la tercera parte de lo que tuvo de publicidad Vicente Fernández para llenar la Plaza México de la CDMX, la cantante Yuridía Gaxiola, logró hacerlo y casi sin cobertura de su concierto en el coloso de toros más grande del mundo. Así es como se han venido cayendo los mitos en torno a Vicente Fernández quien en el inventario final no resultó ser un ídolo para el pueblo de México, que durante décadas lloró la ausencia de Pedro Infante y hoy de manera espontánea, lloran al lado de la estatua de Juan Gabriel y de José José. Y es que Fernández nació en la televisión como el primer artista prefabricado por este medio electrónico, que lo vendió como un Jorge Negrete, un Pedro Infante o un Javier Solís sin tener el alcance de esos inolvidables cantantes de Mariachi. Vicente logró tener a su disposición a los entrevistadores que han quedado exhibidos como chayoteros y que se presentaban como grandes periodistas, además de que la industria disquera compraba cartas de cantantes para congelarlos y no opacaran al "Chente" que durante décadas era el único varón representante de la música mexicana. La carismática artista Valery Pacheco, reconoce que Vicente Fernández no era de su pleno gusto musical como otras voces, aunque sí reconoce su talento y su aportación, lo que no quiere decir que Vicente haya tenido una presencia fuera de serie como sí la tenían otros cantantes seguidos por gusto y no por imposición o monopolización del mercado.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)

.jpg)
-removebg-preview%20(1).jpg)